6. Rehabilitación de la Escuela de Primaria Eduardo García, en Trinidad
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La Escuela primaria de Trinidad, la única en la ciudad, presentaba tal deterioro que cuando llovía se tenían que suspender las clases, o en las horas de sol más intenso era imposible impartirlas. Las instalaciones se encontraban en una situación muy precaria: el sistema eléctrico era altamente peligroso y los saneamientos se habían convertido en un foco de infecciones y un peligro para los usuarios del centro.
El trabajo de grado de dos estudiantes de la Escuela de Aparejadores de Barcelona, que permitió una primera identificación, fue la base para la elaboración del proyecto de Arquitectos Sin Fronteras.
Se trataba, por una parte, de dar solución a los problemas reseñados y, por otra, amueblarlo para que pudiera funcionar como tal.
La contraparte, la Oficina del Conservador de la Ciudad, se ocupó tanto de la ejecución de las obras, como de la parte correspondiente a los detalles arquitectónicos más específicos de la rehabilitación.
